Cartel exposición

Laguchinos 2014

Presentación

¿Qué será de un paisaje sin hombres que en él habiten de continuo y que son los que le confieren realidad y sentido? ¿Qué interés tiene preservar la Naturaleza en un parque nacional si luego no se puede encontrar allí a los que, desde siempre, han vivido la intimidad de su país; si no se encuentra allí a los que saben dar su nombre a la montaña y que, al hacerlo, la dan vida?

Miguel Delibes
Discurso de ingreso en la Real Academia Española, 1975

 

Sorprende descubrir que hubo una época en que Los Cameros era el motor económico de La Rioja. Durante varios siglos, la trashumancia dio esplendor y riqueza a esta comarca. El pastoreo y la producción textil consiguieron que Los Cameros tuviera una de las rentas per cápita más altas de Europa, transformaron su paisaje y conformaron el carácter de sus gentes.

El bosque, en esas épocas, era un impedimento para el desarrollo de los pastos. Además, el aprovechamiento de la madera servía como fuente de energía para la industria. Pero varios factores, como el auge de la agricultura y los ataques políticos a la institución de la Mesta hundieron la trashumancia. En España, a principios del siglo XIX aún trashumaban un millón de ovejas, cuando en el siglo XVI eran tres millones. Los Cameros vivió una crisis “a cámara lenta”: En siglo y medio dejó de existir esa fuerte presión sobre el bosque porque se abandonó no sólo el pastoreo y la búsqueda de fuentes de energía para la industria, sino incluso la agricultura. Las formas de vida que habían existido durante siglos dieron paso a periodos de penurias y de emigración.

Nos gusta pensar que durante los últimos decenios, después de una lenta recuperación basada en las pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas, el turismo rural y la recuperación de las casas por parte de los descendientes, los pueblos de Los Cameros están viviendo un nuevo auge vital. Hoy día, es innegable el atractivo y belleza de esta comarca para el visitante. Y también, por qué no, vemos que llega nueva población buscando oportunidades que no encuentran en la ciudad.

La colección de fotos Laguchinos 2014 reúne a la mayoría de las personas que viven permanentemente en Laguna de Cameros. Sirva para rendirles un pequeño homenaje.

Asociación de aficionados a la fotografía Objetivo 50mm

Asociación Cultural de Laguna de Cameros



Reportaje en el diario La Rioja

El sábado 12 de julio de 2014, el Diario La Rioja dedicó un reportaje a doble página a la exposición, en su sección “Culturas y Sociedad”, con varias fotos de la misma, titulada “El alma de Laguna de Cameros”. Lo firma P. Hidalgo.

Puedes verlo aquí: Laguna de Cameros se retrata el alma


Reportaje en la revista Amigos de Laguna de Cameros

La revista Amigos-amigas de Laguna de Cameros, de la Asociación del mismo nombre, publicó el artículo siguiente en su número de 2014

LAGUCHINOS 2014

El 5 de abril pasado, la mayoría de los hogares de Laguna de Cameros abrieron sus puertas a unos desconocidos que, con cámaras de fotos en mano, entraron en sus zaguanes, corrales, leñeras, salones y saloncitos, talleres… A los huecos más privados de cada casa. Entraron literalmente hasta la cocina. Yo participé en uno de los tres equipos de fotógrafos aficionados que se distribuyeron por las diferentes casas, con el fin de retratar a los pobladores de las mismas en su entorno personal. La intención era congelar un instante en la vida de los habitantes de Laguna, homenajear a los que viven de forma permanente aquí, en 2014, e intentar preservar para el futuro los rostros de estas personas, que son el espíritu del pueblo y lo mantienen vivo, pese a los inconvenientes que en algún caso puede conllevar.

Naturalmente, este proyecto no surgió de la nada. La Asociación Cultural trabajó para explicar con antelación qué se quería llevar a cabo, convenir la mejor hora para hacerlo y convencer a quienes se mostraban reticentes al principio, aunque, me consta, la mayoría se prestó de buena gana sin dudarlo mucho. La Asociación organizó perfectamente las visitas a las casas para ese sábado, y los tres equipos de la Asociación de aficionados a la fotografía Objetivo 50mm recorrieron el pueblo durante la mañana, de casa en casa, en una jornada única.

Fue muy agradable para nosotros ser tan bien recibidos y, pensando en los tiempos que corren, de desconfianza e incredulidad, supuso una sorpresa que en todas las casas se estableciera enseguida un clima de relación relajado y ameno, muy necesario para que los retratos fueran naturales y no impostados.

Por nuestra parte, la jornada de fotos acabó con una satisfacción especial, tanto por haber cumplido con el plan fotográfico previsto, como en el aspecto humano, al haber estrechado nuevos lazos de amistad. Lo que en principio podría haber sido un desastre resultó ser una experiencia maravillosa y además nos lo pasamos estupendamente. Ese pueblo de Los Cameros, tan desconocido para muchos de nosotros, de repente se convirtió en algo cercano y familiar.

Entre el 12 julio y el 17 de agosto, la Sala de exposiciones del Ayuntamiento acogió la muestra de fotos seleccionada. Como suele pasar, no todos los retratados se sintieron cómodos. Alguno o alguna se vio con más arrugas de las que creía tener, o con un gesto en el que no se reconocían. Nos pasa a todos, como cuando oímos nuestra voz en una grabación. Y, por añadidura, expuestos a la vista de sus vecinos. Pero creo que esta fue una sensación pasajera y normal, nadie es profesional del modelaje en Laguna, ni falta que hace. Al final, al ver el resultado, con las 29 fotografías y más de 60 vecinos retratados, el conjunto tenía lógica, y adquiría el sentido que se buscaba: Una representación del paisaje humano de Laguna y de cómo se vive en este momento concreto.

Y lo mejor de todo es que, a diferencia de esos objetos acumulados cada día, que no valdrán nada en pocos años, estas fotos irán ganado valor con el tiempo. Y me refiero al valor inmaterial, a algo que no se puede comprar, como cuando vemos una foto antigua de nuestros abuelos y pensamos que no queremos perderla porque es, aparte del recuerdo en nuestra cabeza, algo tangible que nos queda de ellos. El valor de estas imágenes está en lo que representan ahora y en lo que significarán para el corazón de quien las vea en el futuro. Por ello, haber participado en este proyecto ha sido tan emotivo para todos.

Carlos Delgado. Asociación Objetivo 50mm

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Asociación de aficionados a la fotografía